Una inundación desplaza familias, contamina el agua y satura los albergues en horas. La ayuda en especie llega rápido, pero sin orden se pierde. Araguaney pone a los centros de acopio bajo un mismo estándar para que lo donado se registre, se empaque bien y llegue a donde se necesita.
El agua potable es lo primero que falta cuando se contamina el suministro.
Evita brotes por agua estancada y hacinamiento en albergues.
Para atender heridas, infecciones y enfermedades gastrointestinales.
No perecederos para familias que perdieron su despensa.
Cada donación se registra por ítem con su caducidad, se empaca en cajas homogéneas con QR, y se consolida en envíos con manifiesto exportable. El panel nacional muestra qué hay y dónde, para no duplicar esfuerzos entre centros.